lunes, 25 de febrero de 2008

Otra óptica de la situación del RMU

Reflexión del abonado y periodista Yayo Delgado:

Dicen los teóricos del fútbol que la afición no mete goles ni gana partidos. Está claro que los hinchas no salen al campo y no pueden meter goles, pero hoy las portadas de los periódicos se hacen eco de lo que demanda la mayoría de la afición, no toda, aunque eso se obvie en todas las informaciones. No mete goles, pero destituye entrenadores. Los teóricos del fútbol que defienden eso de que no se ganan partidos desde la grada hoy defienden que esa misma afición si que puede destituir entrenadores y manejar el destino de su club, parece entonces que podemos ponernos de acuerdo, y que la afición si que tiene mucho que decir en lo que hace su equipo.

La mayoría de la afición ha dictado sentencia, quiere a Lucas fuera. Esa mayoría que cuando marcaba el Murcia en casa y el partido iba bien, cuando los resultados acompañaban, hacía tronar la Nueva Condomina como muchos hemos soñado tantas veces, cuando el viento iba a favor y estábamos lejos del descenso, casi mirando a Europa y todo el fondo gritaba el vamos campeón. De empopada, a toda vela, el fondo sur era un hervidero siempre tras un gol y hasta el Murcia hizo negocio con el minuto 12. Con el equipo fuera de problemas, esos 25.000 que ahora dicen los teóricos que han respondido al equipo, convertían la Nueva Condomina en un solo grito de apoyo. El minuto 12 funcionaba por inercia, igual que esta afición fantasmal, construida como un castillo de naipes, a base de abonos baratos, madridismo y barcelonismo, una afición que exige sin dar nada a cambio... Excepto el pago de su abono.

El equipo empieza a caer en el campeonato, nos metemos en descenso, y la afición se hunde de la mano del equipo. No hay un hoy por ti, mañana por mi, no hay sustento, sólo vale lo que haga el equipo. Si el equipo va bien, la afición da más, si va mal, la afición da menos, la ecuación tiene un problema, porque esto debería ser inversamente proporcional, para que tuviera sentido. Los teóricos del fútbol se equivocan por muy poco, deberían decir que es cierto que la afición no gana partidos, pero deberían personalizar y decir que la afición del Murcia es la que no gana partidos, pero sí echa a entrenadores, porque resta cuando van las cosas mal y suma sólo, cuando van bien.

El minuto 12 y el 57 ayer fueron lo más significativo de este murcianismo que sufrimos los que sentimos esto de otra manera. El equipo está más necesitado que nunca, pero el estadio enmudeció cuando los videomarcadores pedían el Vamos campeón. Nadie se inmutó, y al encajar el gol, pasó tal y como sucedía cuando marcábamos, pero al revés, los gritos fueron Lucas vete ya. Ahí está ese murcianismo que no entiendo, ni comparto, ese murcianismo que tira hacia abajo del equipo y se convierte en plomo para las botas de los nuestros, y en dinamita para su confianza. Así llega el gesto de Baiano, y así nunca sabremos si realmente esta afición es capaz de marcar goles, lo que tenemos claro es que si es capaz de echar a entrenadores. Es cierto que hemos hecho 25.000 abonados, es cierto que van muchos a todos los partidos y están respondiendo, pero… ¿Es suficiente? Yo creo que no, porque una afición debe sumar siempre. No creo que sea culpable de la situación, pero estoy convencido de que el murcianismo no ha sumado nada para que este equipo se quede en Primera División, por muchos 25.000 abonados que se hayan hecho.

Venga quien venga, siga Lucas o no, domingo tras domingo, estaré ahí, con otros muchos, siempre apoyando, y confiando en quienes son los que llevan el destino de nuestro equipo en sus camisetas, en sus botas. Cuando perdamos, lo haré más, y cuando ganemos, lo disfrutaré al máximo. ¿Es mucho pedir que apoyemos a nuestro equipo siempre? ¿Es mucho pedir que le apoyemos más cuando más lo necesita?

2 comentarios:

achopijo dijo...

Gracias Quique, por darme voz en tu blog. No quiero que se entienda como que la afición tiene la culpa, yo creo que no es culpa de nadie, esto es un juego en el que se puede influir de muchas maneras. Las culpas deberían ser de todos, y los éxitos igual, para eso, hay que estar unidos, siempre. Personificar la situación en Lucas no me parece lo mejor para el Real Murcia.

Estoy con Lucas y con todos, y también estaré con el que venga, si viene alguien... A muerte.

Sergio_fp dijo...

Incondicionalidad, es la palabra. Lamentablemente no existe de la afición con el equipo, al menos con nuestro equipo, el Real Murcia.

Como bien dices estarás y estaremos, con el equipo esté quien esté y venga quién venga.

Pero estos somos los menos, los raros, los extraños, los radicales.......